Si supiera cuáles son las cartas de sus adversarios, casi nunca perdería porque usted siempre tomaría las decisiones correctas. Cuanto mejor sea deduciendo lo que tenga su adversario, mejor serán sus resultados. Leer a los adversarios es una mezcla de habilidad y arte y para leerlos de manera precisa, usted tendrá que observarlos mientras juegan.